“Resulta curioso que el milagro reconocido para su beatificación fuera precisamente la curación del brazo enfermo de un médico que había recibido una descarga eléctrica excesivamente potente durante una operación”, se añade en la biografía.
La misión de Madre Carmen estuvo siempre orientada al culto del Santísimo Sacramento y a ayudar al apostolado de los sacerdotes mediante la oración y la colaboración con ellos.
Fue precisamente para preservar este carisma original que en 1965, como responsable de las provincias de Venezuela y Colombia de las Hermanas Siervas de Jesús del Santísimo Sacramento, pidió separarse de la rama francesa, llamando a su propia Congregación recién formada Siervas de Jesús de Caracas.
Sobre el milagro que le llevará a los altares, el Vaticano escribe: “Habiendo tocado un cuadro de Madre Carmen, traído especialmente por las monjas, la mujer curada experimentó una rápida mejoría en su condición, tanto que el 18 de septiembre comenzó a caminar y a comulgar, expresando el deseo de ir a agradecer a Madre Carmen”.
“Luego logró hacerlo e incluso comenzó a comer de forma independiente nuevamente. La recuperación de la joven es actualmente completa, estable y duradera”, añadió.